22.1.11

Conocidos.

Él era el hermano menor de una antigua amiga. Nunca podría haber imaginado que creciera tanto a tan temprana edad, ni siquiera lo había reconocido cuando nos habíamos encontrado por casualidad en la cocina.
-¿Samuel?- pregunté atónita cuando ya me había dejado llevar y dejar que me subiera sobre la encimera de la cocina.
-Bien, te acuerdas de mi nombre…
Nos encontrábamos en la casa de campo de un amigo en común; yo lo conocía desde la ESO y él estaba en su grupo de música.
Sentía cómo sus labios habían empezado a acariciar mi cuello, yo aún seguía pensando en la diferencia de edad, aunque por poco tiempo… Le tomé el rostro e hice que me mirara por unos segundos. Me lancé a besarle con ímpetu, sintiendo sus caricias ahora en mi espalda.
-¡Pero bueno!
Nos separamos con rapidez y vimos a Noelia en el marco de la puerta.
-¿Para qué están los dormitorios? La cocina es para comer, no para magrearse…
-Bueno… No íbamos mal encaminados, ¿no crees? –burló mirándome con complicidad.

4 comentarios:

LadyLuna dijo...

Jajaja, ¡pillados! :-P
Me encanta. Muy sexual y sensual.
¡Un besito!
PD: ¡Te espero por mi blog!

Clary Claire dijo...

jajaja me gustaa!!! Ese toque sensual, como dice LadyLuna y además romántico :)
Un beso!

Adina dijo...

Guuauu... tomaa iaa.. mee encanto.. :)
ii el final.. dios sin palabras... ;)
tee siigo uapaa..
tee deJo el mio x sii te abuures unn beso ;)
http://unpequeniocuento.blogspot.com/

Sondra dijo...

Hahahha Que espabilado no?? x)
Un momobesín ♥.

Publicar un comentario